La historia y el encanto ibicenco se dan la mano en este ‘pueblo’ de Ibiza. Y es que, no podemos considerar Dalt Vila como un pueblo en sí porque realmente no lo es. Esta ‘ciudad’ amurallada se encuentra incluida dentro de la misma Ibiza. Es, sin duda, la parte más bonita de la ciudad y está considerada como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En este post te contamos todo lo que necesitas saber sobre ella si vas a visitar Ibiza.

    ¿Qué ver en Dalt Vila?

    Como te decíamos, esta es la zona más bonita de la localidad. Se encuentra totalmente amurallada y fue construida por los reyes Carlos I y Felipe II. Un sinfín de cuestas y calles empedradas que se alzan sobre una colina que puede verse a kilómetros de distancia. En la actualidad, se encuentra totalmente integrada dentro de la propia ciudad y sus calles son un lugar perfecto donde perderse sin rumbo y disfrutar de los puestecitos de souvenirs y los restaurantes con terraza donde degustar la comida típica de la zona.

    Eso sí, asegúrate de llevar zapato cómodo porque las cuestas no están hechas para tacones. Nuestro consejo es que recorras primero el alrededor de las murallas y luego te vayas perdiendo en su laberinto de calles donde podrás ver la Catedral, el Ayuntamiento, el Castillo o las iglesias de Santo Domingo, l’Hospitalet o Sant Cristòfol. Además, si eres amante de la historia, en el barrio medieval se encuentran varios museos importantes de la ciudad como el Arqueológico, el Diocesano, el de Arte Contemporáneo o el de Puget.

    Por cierto, no te pierdas las vistas desde lo más alto del baluarte de Santa Llúcia. Podrás ver todo el puerto y la bahía. En días donde el cielo está despejado, se puede observar Formentera. ¿El mejor momento? Sin duda al atardecer.

    Algo de historia

    El ayuntamiento de Ibiza prepara cada año visitas teatralizadas a la zona amurallada con la que puedes conocer toda su historia. Un verdadero paraíso para los amantes de la cultura. La construcción de sus murallas fue pedida por el rey Felipe II en el siglo XVI después de ver el gran papel estratégico que podía jugar Ibiza a la hora de defensar el mar Mediterráneo. Además, de este modo protegía a la ciudad de las invasiones de los piratas. En el momento en el que los ataques frenaron, esta gran ciudad amurallada quedo en pie para el disfrute de todos los visitantes y, como te decíamos, hoy por hoy es Patrimonio de la UNESCO y es la única fortaleza de estilo renacentista que está totalmente edificada de toda Europa.

    ¿Qué hacer en Dalt Vila?

    A parte de ver el atardecer y perderte por sus callejuelas, te recomendamos que te sientes tranquilamente en una de sus terrazas y te dejes transportar por el buen rollo que ya de por sí tiene la isla. Un gran número de restaurantes y pubs te esperan para comer, cenar o tomar una copa. No te puedes perder un plato típico ibicenco, el guisat de peix. ¡Te encantará!

    Su playa

    La playa más cercana es la Ses Figueretes. Sin duda, al más visitada por los turistas y los habitantes de la zona. La arena fina y el agua casi transparente son sus puntos a destacar. Además, tiene todo tipo de servicios para que puedas pasar el día allí con los más pequeños de la casa o con amigos.

    ¿Dónde alojarse?

    En el mismo Dalt Vila es algo complicado hospedarse ya que, como te decíamos, se trata de un casco histórico. Aun así, existe un hotel que está considerado como uno de los mejores de la isla, el Hotel Mirador de Dalt Vila. El precio es algo elevado pero sin duda, es un lugar único en el que poder pasar la noche. Encontrar algo más económico es complicado en la zona. Aun así, te damos otras opciones entre las que escoger:

    • Sir Joan Hotel. 
    • Can Arabí.
    • Gran Hotel Montesol Ibiza. 
    • Sud Ibiza Suites.
    • Hotel Xereca. 

    Todos ellos de cuatro y cinco estrellas. Es lo que tiene alojarse en pleno centro de una de las ciudades más turísticas del mundo. Barato, no es.

    Te alojes o no allí, lo que queda claro es que es uno de los lugares imprescindibles de Ibiza. Así que, no dudes en visitarlo si vas.

    Dalt Vila
    Vota este artículo